9 dic. 2010

Negociación del salario mínimo, en la recta final

La negociación del salario mínimo para el año entrante entró en la recta final. Hoy, los empresarios deberán poner sobre la tripartita mesa de concertación la oferta que les harán a los trabajadores.
La remuneración básica legal que regirá hasta el 31 de diciembre próximo es de 515.000 pesos mensuales.
Aunque los voceros de los empleadores, reunidos en el Consejo Gremial Nacional, aún no han destapado sus cartas, es previsible que su propuesta esté distanciada de las peticiones de la Confederación General del Trabajo (CGT), de un 8 por ciento, y de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), de un 12 por ciento.
La Comisión de Concertación Salarial y de Políticas Laborales, donde tienen asiento los representantes de los trabajadores, los empresarios y el Gobierno, busca definir, a más tardar mañana, cuál será el porcentaje de reajuste del mínimo. De lo contrario, sería fijado unilateralmente por el Ejecutivo.
La inflación del 2010, que se estima terminará alrededor de 2,6 por ciento, es uno de los elementos básicos que se tendrán en cuenta para el incremento salarial, lo mismo que la meta que tiene el Banco de la República para el año entrante, que es de 3 por ciento, la productividad de la economía y la laboral y los niveles de empleo, desempleo e informalidad.
El ministro de la Protección Social, Mauricio Santa María, ha dicho que el aumento del mínimo para el 2011 tiene que estar en concordancia con los objetivos de creación de empleo y formalización del Gobierno.

Portafolio.com

Ante escasez, Gobierno no descarta importación de alimentos

El daño que va a sufrir algunas cosechas resentirá elcrecimiento del sector agrícola para el próximo año, admitió el Gobierno al explicar que la cosecha cafetera de 2011 podría ser de entre 7 y 8 millones de sacos, y que ante la escasez de alimentos se autorizará importaciones.
El ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepoha explicado que el panorama agrario es difícil. Alrededor de un 4% de las hectáreas dedicadas a la agricultura se encuentra inundada y la caficultura con el 50% con roya, de manera que la cosecha cafetera no va a ser mayor a los ocho millones de sacos para el próximo año.
Inicialmente se hablaba de que la cosecha cafetera para 2011 podría ser superior a los 11 millones de sacos.
La preocupación del Gobierno sobre la caída de la agricultura el próximo radica en el hecho de que el café es el principal producto agropecuario del país. "Todo eso le mermará velocidad al crecimiento de la agricultura", considera el titular de la cartera agropecuaria.
Pese a este sombrío panorama, el ministro de Agricultura advirtió que ante un posible desabastecimiento de alimentos de la canasta básica de los colombianos, autorizará la importación de esos productos.
El funcionario alertó sobre el incremento de precios de algunos productos, pero explicó que otros también van a bajar en su cotización.
Una cosa es que suban algunos precios de alimentos por razón del invierno y de las vías averiadas por el invierno, "pero otra cosa muy diferente es que el país no está desabastecido de alimentos, al país no le van a faltar alimentos, así algunos suban un poco", ha dicho el ministro de Agricultura.
Reiteró la advertencia que en el caso extremo de que haya alguna escasez de algún alimento, "lo importaremos, porque ni hay desabastecimiento, ni vamos a permitir que se presente ello (escasez) en algún producto".

El espectador.com

Cambio climático costará a Latinoamérica 1% del PIB

El cambio climático tendrá un fuerte impacto en América Latina en los próximos años, con la elevación de las temperaturas, aumento de los extremos de lluvias, huracanes y sequías, y un costo económico de más del 1% del PIB anual de la región, revela un informe de la CEPAL divulgado ayer durante la conferencia del Clima en Cancún. 

El cambio climático le costará a las naciones templadas de América Latina 1% de su PIB en el próximo siglo, y más aún a los países andinos, Centroamérica y el Caribe, más susceptibles al calentamiento global, revela el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la ONU.

La CEPAL estima un alto y sostenido aumento de las temperaturas en la región hasta el 2100, que podrán alcanzar los 6 grados al final del siglo en el peor de los casos si nada se hace para prevenirlo. Es decir, entre 1 y 4 grados con un escenario de emisiones más bajas y de entre 2 y 6 de más altas.

Los efectos del cambio climático se traducen en “presión por disponibilidad del agua, aumento de los incendios forestales, mermas significativas de la productividad agrícola, efectos negativos sobre la salud, daños en zonas costeras por aumento del nivel del mar y el aumento de la mortalidad por eventos extremos” que “condicionarán la senda de desarrollo” en una región que todavía vive una gran brecha de pobreza y vulnerabilidad social.

América Latina es “altamente vulnerable” al cambio climático, advierte la CEPAL, al constatar que “las inversiones en adaptación a este fenómeno deben ser una prioridad”. 

Se trata de una región de enormes costas y áreas naturales, altamente vulnerables al calentamiento del planeta. 

En la Amazonía, el aumento de 3 grados de la temperatura provocaría una caída de las precipitaciones, amenazando la biodiversidad más grande del planeta. 

En Chile, los glaciares retrocederán, al tiempo que Brasil, Colombia, Ecuador y las Guayanas podrán perder los manglares de sus costas bajas por el aumento del nivel del mar.

En Centroamérica, “el incremento de la temperatura, la reducción e inestabilidad de las lluvias, el aumento del nivel del mar, las sequías y huracanes tendrán repercusiones en la producción, la infraestructura, los medios de vida, la salud y la seguridad de la población”, señala el estudio.

El informe constata que en los últimos años la región ya vivió un aumento de las temperaturas, con mayor intensidad en Amazonas, norte de México y Centroamérica, así como un radical cambio en la intensidad de las lluvias en Paraguay, Uruguay, las pampas argentinas y Bolivia.

En cambio, en el norte de Sudamérica, sur de Chile, suroeste de Argentina, sur de Perú y oeste de Centroamérica, hubo una reducción de las lluvias. 

Motosierra de oro

La líder indígena presentó el premio, una gran copia de una motosierra dorada, en el hotel en que Abreu está hospedada en Cancún, en el sur de México.   La dirigenta brasileña, que rehusó el galardón, ha participado de varios eventos paralelos a la Conferencia del clima de la ONU en esta ciudad.

“La condecoración recuerda a los ruralistas defensores de la reforma de la ley de bosques que esa propuesta representa una grave amenaza al ambiente”, dijo Greenpeace.

La reforma de la ley de bosques de Brasil, en trámite en el Congreso y que flexibilizaría la protección de sus gigantes selvas, impediría que Brasil cumpla sus compromisos de recortar la deforestación amazónica en 80% hasta 2020.

Asimismo podría dejar sin protección una área mucho mayor que Francia, denunció en noviembre por el Observatorio del Clima que acoge las principales organizaciones ambientalistas.

Abreu defiende que esa ley -que podría ser aprobada en los próximos días- apenas regularizará la propiedad de a tierra de los agricultores.

La Opinión.com