28 jul. 2010

La frontera en estado de Emergencia Social

El Consejo de Ministros tomó la decisión para paliar los efectos de la ruptura de relaciones con Venezuela. Incluye una medida de derogación transitoria del IVA para varios productos en 37 municipios.
La exclusión del cobro del IVA estará vigente por 120 días y operará para alimentos, calzado, confecciones, materiales de construcción y electrodomésticos explicó el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga,  luego de un Consejo de Ministros encabezado por el presidente Álvaro Uribe Vélez en la noche de este martes.
Otra de las medidas tomadas como parte de la emergencia social fue la facultad dada a la Dian para que en los municipios fronterizos se permita el pago de deudas con esa entidad a través de dación en pago de bienes muebles e inmuebles".
Esto, dijo el Ministro, "con el fin de facilitar que muchos de estos ciudadanos, producto de la difícil situación económica, se pongan al día en sus deudas con la Dian".
Un tercer decreto expedido por el Gobierno permitirá un tratamiento preferencial para quienes impulsen la creación de zonas francas en municipios con límites fronterizos con Venezuela hasta el 31 de diciembre del  2011.
"En estos municipios se podrán crear zonas francas únicamente con una inversión requerida de un millón de dólares. No hay requisito complementario. Se excluyen para estos efectos industrias que estén relacionadas con sectores de minería, petróleo y sus derivados", aclaró Zuluaga.
Según el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, con estas medidas se está dando un margen de maniobra para esperar cómo evoluciona la situación en la frontera. Además, indicó que el nuevo gobierno de Juan Manuel Santos deberá valorar los hechos y decidir si se toman otras decisiones complementarias.
En diálogo con 'La W', Zuluaga afirmó que el decreto de emergencia social para la zona limítrofe con Venezuela es "una medida para sopesar una crisis en la frontera que permite aliviar un poco la situación de los habitantes de la región".
La emergencia social se estableció a través del decreto 2693 ante el anuncio de la semana pasada por parte del Presidente Hugo Chávez, de la ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia.
Según el Ministro de Hacienda, "un hecho de estas características, equivalente, no se presentaba desde el año 1906, cuando era Presidente en Colombia Rafael Reyes".
"Lo que se expide es para cualquier comprador nacional, de la zona de frontera o un hermano venezolano que venga a Cúcuta o cualquier capital limítrofe", había afirmado horas antes el presidente Álvaro Uribe.

Uribe reconoció que es un costo fiscal grande pero ayuda a superar la crisis al sector productivo de Cúcuta.
De igual manera, el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, informó que se realizarán varias macrorruedas comerciales en Cúcuta que incentiven al empresariado.

Una de ellas será de orden nacional para que compradores de todo el país se acerquen a proveedores de la zona de frontera que dejaron de vender a Venezuela o no han podido encontrar otros mercados.

También habrá una macrorrueda internacional el 23 y 24 de agosto en Cúcuta que traerá a inversionistas de Centroamérica, Ecuador, Chile, entre otros países.

Esta iniciativa se complementa, finalmente, con una macrorrueda de crédito con empresarios colombianos y extranjeros, que será coordinada por Bancoldex.
Venezuela rompió la semana pasada las relaciones diplomáticas con Colombia, en protesta por denuncias de Bogotá en el sentido de que estaría refugiando a 1.500 guerrilleros en su territorio, con la aparente complacencia del Gobierno del presidente Hugo Chávez.
Lo anterior provocó el desestímulo total para intercambiar bienes y servicios en Cúcuta, capital de Norte de Santander, y sus municipios de influencia, que viven del comercio.
Las medidas se anuncian un año después de que el mandatario venezolano prometió llevar a cero el comercio con Colombia.
Colombia va a la Unasur
Colombia asistirá a la cumbre de países de la Unión de Naciones Suramericanas con la expectativa de que se logre concretar un mecanismo para que Venezuela erradique la presencia de las Farc y rechazó el plan de paz que llevará Caracas. "Colombia considera indispensa- ble que se discuta un mecanismo concreto y eficaz para evitar y erradicar la presencia de las Farc en Venezuela", dijo el canciller, Jaime Bermúdez.
Portafolio.com

Autorizan integración de Éxito y Cafam

La Superintendencia de Industria y Comercio aprobó con condicionamientos la integración proyectada por Almacenes Éxito y Cafam. Deben garantizar la competencia y el trato no discriminatorio de los proveedores del sector minorista.
La operación fue presentada como una alianza estratégica en la cual Éxito se compromete a administrar los Supermercados Cafam y éste último se compromete administrar las droguerías ubicadas dentro de los hipermercados Éxito.

La decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio, materializada en la Resolución 38171 del día 27 de julio de 2010, se basó en un análisis de competencia realizado para los municipios de Chía, Soacha y la Ciudad de Bogotá, lugares en los que las intervinientes participan simultáneamente como oferentes en el mercado minorista.

Para el caso de los municipios de Soacha y Chía, la Superintendencia no encontró problemas estructurales que pusieran en riesgo la competencia en el mercado, en la medida en que identificó la presencia de otros importantes actores con capacidad de ofrecer alternativas a los consumidores.

Por el contrario, la SIC encontró que en algunas áreas de Bogotá, de aprobarse la integración como se propuso se generarían restricciones significativas a la competencia. Por tal razón, como condición para llevar a cabo la operación, la Superintendencia ordenó que se realizara la venta de cuatro supermercados Cafam, dos supermercados Carulla y un Surtimax, junto con la posibilidad de vender o cambiar de formato a otros dos Cafam. Lo anterior, con el objeto de reducir la cuota de mercado resultante de la entidad a integrarse y así favorecer un ambiente competitivo.

De otra parte, la SIC determinó un eventual riesgo para los proveedores de los Supermercados Cafam, frente al mayor mercado y poder que la operación le atribuiría al Éxito, por lo cual impuso obligaciones de comportamiento que garanticen la competencia y un trato no discriminatorio en el mercado de la proveeduría del sector.

En cuanto al mercado de droguerías, la SIC no encontró que la integración proyectada pueda generar algún efecto restrictivo en materia de competencia, teniendo en cuenta la multiplicidad de agentes participantes en este mercado y lo poco significativas que son las barreras de entrada existentes para el ingreso de un nuevo competidor. 



Dinero.com

Banco de la República emitirá más de 1.000 millones de billetes nuevos


Se requieren 28 días para producir un billete y su costo va entre 80 y 130 pesos por unidad.
La fábrica de billetes del Banco de la República tiene para este año una meta de fabricación bastante ambiciosa: producir 1.006 millones de piezas de todos los valores que circulan en la economía colombiana, es decir, de 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 50.000 pesos.
Estos billetes los produce la Central de Efectivo del Emisor, un complejo industrial dotado de la última tecnología y los máximos estándares de seguridad, que requiere la responsabilidad de fabricar dinero contante y sonante.
El costo de producción de un billete en Colombia depende de las denominaciones de cada uno de ellos. Fabricar los de 1.000, 2.000 y 5.000 pesos tiene un valor de 80 pesos por unidad, mientras que para los de 10.000, 20.000 y 50.000, ese costo sube a 130 pesos.
Iván Jiménez, coordinador de la exhibición monetaria interactiva de la Central de Efectivo, dice que diariamente la planta envía a la Tesorería del Banco de la República 4,5 millones de billetes para que se encargue de distribuirlos a los bancos comerciales.
El proceso de hacer un billete se cumple en un plazo de 28 días desde que el papel entra a la primera parte de la impresión hasta que se entrega a la Tesorería. Antes de eso, se ha recibido y embodegado el papel para aclimatarlo y dejarlo listo para su procesamiento. Este es fabricado en fibra de algodón y tiene incrustados elementos especiales de seguridad. 
El Banco de la República no ha contemplado la posibilidad de emitir billetes plastificados como sucede en otros países para garantizar una mayor duración.
La razón fundamental para no adoptar esa tecnología es que este tipo de efectivo es más susceptible de ser falsificado, pues los elementos de fabricación son más fáciles de conseguir en el mercado, lo cual no sucede con el papel de algodón, que es de elaboración restringida.
El tiempo promedio de duración de un billete en Colombia es de un año.
Imprimir el papel moneda implica varios procesos relacionados con el anverso y el reverso de cada pieza. La fecha que cada una de ellas tiene corresponde al día en que fue autorizada su emisión y no al día de su fabricación.
Los billetes que llegan a la Central de Efectivo procedentes de los bancos comerciales se clasifican y cuando presentan alto grado de deterioro se destruyen.
La posibilidad de que en Colombia comience a circular un billete de cien mil pesos es bastante lejana. Primero debe tenerse en cuenta que las denominaciones actuales corresponden a múltiplos de cinco y con base en eso el Banco de la República aplica una fórmula tomada de Inglaterra.
Esta consiste en que, para sacar a circulación un billete de nuevo valor, el salario mínimo legal diario debe ser equivalente a la penúltima denominación vigente, en este caso, el ejemplar de 20.000 pesos.
Hoy, el salario mínimo diario en Colombia está en 17.166 pesos, lo cual significa que faltarían unos cinco años para que esa regla se cumpla, siempre y cuando en ese periodo haya una inflación anual de 3 por ciento, que es el punto medio de la meta trazada este año por el Emisor para ese indicador.

Proponen quitar ceros


En el Congreso de la República surgió una vez más la idea de quitarles los tres ceros a los billetes que circulan en el país.

Esa iniciativa se ha tramitado, por lo menos, en otras dos ocasiones en el Parlamento y han fracasado. El nuevo impulsor de la idea es el senador de Cambio Radical Antonio Guerra, que dice que la moneda nacional se llamaría el nuevo peso. De llegar a prosperar la iniciativa, el billete actual de 50.000 pesos pasaría a llamarse 50 nuevos pesos.
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