7 mar. 2011

Cúcuta, una de las más caras


Ese nivel superó la cifra nacional que se situó en el 0,60%.

Mientras en enero el precio de los alimentos subió en 0,87%, el mes pasado se treparon al 1,10%, en clara prueba del impacto que sobre la producción agropecuaria causó el invierno.

El renglón de la vivienda saltó del 0,48% de aumento al 0,83% en el segundo mes del año.

Por el contrario, los costos del vestuario aliviaron en algo la carga sobre el presupuesto de los hogares de la ciudad fronteriza, pues en comparación con enero, apenas se elevaron en 1,73%.

La educación, por el inicio de la temporada escolar, registró un acelerado movimiento hacia arriba que en los datos del Dane se situó en 3,70% en el mes que concluyó.

En febrero se registraron las matrículas y adquisición de libros, cuadernos y otros útiles para los niños y jóvenes que ingresaron al colegio y universidades.

La comprobación de que en otras épocas del año ese renglón pasa prácticamente imperceptible, se nota en el hecho que en enero presentó un dato negativo de -0,01%.

Los gastos en diversión también tuvieron un registro hacia el alza, equivalente al 1,33%, mientras que los otros gastos cerraron en 0.18%.

De acuerdo con las estadísticas del organismo gubernamental, el transporte y las comunicaciones mostraron índices negativos del 0,09% y 0,15%, respectivamente.

En el listado de ciudades, la capital de Norte de Santander se situó en el tercer puesto del escalafón inflacionario, debajo de Neiva y Bucaramanga. 

Inflación en Colombia


El índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero fue inferior en 0,23 registrado en el mismo periodo del 2010 que llegó al 0,83%, reportó la agencia de noticias Colprensa. 

Según el Dane, en el primer bimestre el indicador acumuló un alza de 1,52%, igual a la del mismo periodo del 2010. En los últimos 12 meses, la inflación llegó a 3,17%, por encima del 2,09% por ciento que alcanzó en el mismo lapso anterior. 

En febrero, los precios de la educación subieron 4,17%, los de los alimentos 0,66%, los de la salud 0,60% y el grupo de otros gastos un 0,38%.

Por ciudades, el mayor incremento de los precios se registró en Neiva con 1,06%. Bogotá tuvo una inflación de 0,65%; Medellín de 0,58% y Cali de 0,35%.

La inflación en el 2010 fue de 3,17%, dentro de la meta de entre 2% y 4% fijada por el Banco Central. 

Para el 2011, el Emisor estableció una meta de inflación igual a la del año pasado. 

La Opinión.com

Cotizan para 3 millones de pesos y se jubilan con 17 millones de pesos


Hasta los colombianos que no cotizan para su propia pensión ponen plata para pagar las jubilaciones privilegiadas.
Mesadas que promedian los 17 millones de pesos, y que reciben unas 2.400 personas jubiladas privilegiadas, tienen temblando al Ministerio de Hacienda y a varias de las 15 administradoras de pensiones que existen en el país.
Congresistas, altos funcionarios de la rama judicial y militares son los dueños del privilegio. Sólo en la Rama, según ha dicho el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry,  las reliquidaciones significarían un hueco de entre 7,5 y 20 billones de pesos.
En el caso de los congresistas, de acuerdo con estadísticas del Fondo de Previsión Social del Congreso (Fonprecón), del universo de 2.250 pensionados, 870 fueron parlamentarios y 300 ocuparon cargos como funcionarios de alto nivel.
“Las mesadas generosas, es decir, por encima de 10 salarios mínimos, son el 60 por ciento del total”, indica Francisco Ramírez, gerente del Fondo.
En Fonprecón, precisamente, se paga una de las pensiones más altas del país, de 29’316.086 pesos, y la recibe mensualmente un colombiano que ni siquiera fue congresista, sino secretario de comisión.
“Cuando se liquidó, se hizo con todos los factores habidos y por haber, es decir, sueldos, viáticos, entre otras. A todas luces, está mal liquidada”, advierte Ramírez.
La pensión de casi 30 millones de pesos, con la que se podrían pagar cerca de 60 empleados remunerados con el salario mínimo, es una de las 400 demandadas en ese fondo, que es uno de los más pequeños en el país.
Por el lado de la Rama Judicial, la situación es aún más ostentosa.
“Este sistema pensional se está creando a punta de sentencias: pese a que, por mandato constitucional se acabaron los regímenes de transición, los funcionarios de la Rama decidieron crearse una transición propia (se pensionan con el último sueldo, independientemente de lo que hayan cotizado)”, anota Sergio Pombo, ex asesor del Ministerio de la Protección Social.
El especialista en pensiones realizó el cálculo que ilustra que la plata aportada no alcanza para cubrir esas mesadas.
“Partimos del supuesto de que un magistrado empieza a cotizar a los 35 años, se pensiona a los 55. Cotiza el 11,5 por ciento (para el factor pensión). A los 55 años tienen 731.146.966 pesos (contando con tasa de capitalización de 5 por ciento y  tasa de renta de  4 por ciento). Esto alcanza para una pensión de 2.939.146 pesos mensuales. Si la pensión fuera de 13.000.000 de pesos, el capital necesario sería de 3.233'902.656, es decir 4,42 veces lo que cotizó”.
En el caso de los congresistas, indica Francisco Ramírez, “ellos cotizan solo el 25,5 por ciento de lo que reciben”.
Adicionalmente, agrega el gerente de Fonprecón, está el tema de la sustitución, sobre la cual urge una regulación.
“La sustitución es una figura válida, porque no se puede dejar desprotegida a la gente, pero hay que restarle el porcentaje que ya no va a consumir el causante. Si el titular deja una pensión de 100, que la señora reciba una de 70”.
La situación de las pensiones onerosas hasta ahora es imparable, porque como ha dicho el procurador Alejandro Ordóñez, está dentro de lo legal. Así lo explica Sergio Pombo. “No existe una ley que establezca un régimen de jubilación para la Rama Judicial, solo un decreto que señala que se les aplicará lo mismo que a un congresista”.
Aunque a los parlamentarios les han ido limitando y acabando su propio régimen especial, a la luz de esa igualdad, la situación se convierte en una bola de nieve que aún no ha acabado de bajar.
“Si aplica para la Rama, entrarían todas las ‘ías’. De rebote, cuando acaben allá, se le va a aplicar al Congreso”.
Los platos rotos los reponen todos los colombianos, inclusive, aquellos que están en la lista de las 15 millones de personas que trabajan en la informalidad y ni siquiera están cotizando para su propia pensión.
“El costo anual de pago de pensiones por parte del Estado es de 26 billones de pesos y está subiendo. ¿De dónde sale? Es plata fresca de la Nación, sin contar las cotizaciones, y es equivalente a lo que se recaudó en el país por IVA interno en el 2010, es decir, hasta los 15 millones de trabajadores informales, que ni siquiera cotizan para su propia pensión, aportan allí porque consumen y pagan IVA. ¿Por qué su plata se va en pagar pensión de otros y ellos no tienen derecho a nada”.
Lo cierto es que las cuentas para pensionar a los privilegiados están mal hechas. No se puede echar reversa en materia de leyes y la tendencia es que las pensiones onerosas obtenidas vía sentencias, se sigan extendiendo a más beneficiarios.
La salida, para Eduardo Sarmiento, director del Centro de Estudios Económicos de la Escuela de Ingeniería Julio Garavito, es gravarlas.
“El promedio de la gente que está en la seguridad social recibe pensiones de 1,8 salarios mínimos (964.080 pesos) y hay millones de personas que ni siquiera están. En cambio hay otros con pensiones de 25 salarios mínimos (13.390.000 pesos) que, en muchos casos, las obtuvieron con jugarretas. Lo que propongo es establecer un nivel por encima del cual se establezca un impuesto a los ingresos por pensiones”.
El explosivo crecimiento de la plata que debe el Estado a los colombianos por las cotizaciones recibidas para pensiones, es decir, el llamado pasivo pensional, no se ha podido frenar en el país. La cifra actual es descomunal. Se calcula en 195 puntos del Producto Interno Bruto.
Portafolio.com

Inflación de febrero fue de 0,6 por ciento


El promedio de las variaciones de los precios de los bienes y servicios que componen la canasta familiar que es adquirida por los hogares colombianos para su consumo, registró en febrero 2011 un crecimiento del 0,60%, inferior en 0,23 puntos porcentuales al registrado en el mismo mes de 2010 cuando llegó a 0,83%.

En lo corrido del año 2011 se registró una variación de 1,52%. Esta tasa es igual a la registrada en el mismo periodo del año anterior.

Entre marzo de 2010 y febrero de 2011, es decir los últimos doce meses, el IPC presentó una variación de 3,17%.

Neiva registró el mayor incremento en los precios (1,06%). En la capital del departamento de Huila, el grupo de educación con 7,72% registró el mayor crecimiento en los precios. En contraste, vestuario registró la menor variación en los precios durante el segundo mes de 2011, con una variación de -0,12%.

En oposición, Valledupar, (0,11%) registró la menor variación en el promedio de los precios. En la capital del departamento de Cesar, los grupos de menor variación fueron: alimentos (-0,32%); diversión (-0,09%) y comunicaciones (-0,04%).

Bogotá con 0,65% fue la quinta ciudad con mayor variación en los precios en el periodo analizado. En la capital de la República, los grupos con las variaciones más altas fueron: educación (4,95%); alimentos (0,78%) y salud (0,70%). Por su parte, los que registraron menores variaciones fueron: diversión (-0,48%), vestuario (-0,24%), comunicaciones (-0,14%).

A nivel nacional en educación, los subgrupos con mayores incrementos en los precios correspondieron a instrucción y enseñanza (4,61%) y artículos escolares (1,67%).Además hay que tener en cuenta que para este año se presenta la unificación de calendarios A y B de colegios públicos en las ciudades Cali, Pasto y Popayán por eso se registran variaciones en esas ciudades para el grupo.

En alimentos, los subgrupos con mayores incrementos en los precios correspondieron a frutas (10,42%); comidas fuera del hogar (0,90%) y lácteos, grasas y huevos (0,76%).

En salud, los subgrupos con mayores incrementos en los precios correspondieron a servicios de salud (0,88%); gastos de aseguramiento privado y otros gastos (0,84%) y bienes y artículos (0,42%).

Entre tanto, seis grupos presentaron variaciones inferiores al IPC de febrero 2011. Estos fueron: diversión (-0,14%); vestuario (-0,10%); comunicaciones (0,04%); transporte (0,29%); vivienda (0,30%) y otros gastos (0,38%).

En diversión, los subgrupos que presentaron las menores variaciones en los precios correspondieron a aparatos para diversión y esparcimiento (-1,01%) y artículos culturales y otros artículos relacionados (-0,19%).

En vestuario, los subgrupos con las menores variaciones en los precios correspondieron a calzado (-0,23%) y vestuario (-0,07%). En comunicaciones, el subgrupo que lleva el mismo nombre presentó una variación de (0,04%).

En transporte, el subgrupo con la menor variación en los precios correspondió a transporte personal (0,05%). En vivienda, los subgrupos con menores incrementos en los precios correspondieron a aparatos domésticos (-0,17%) y artículos para limpieza (-0,13%).

En otros gastos, el subgrupo con la menor variación en los precios correspondió a artículos de joyería y otros personales (0,19%).

El Espectador.com