22 jul. 2010

Comercio con Colombia, lejos otra vez

El nuevo episodio de la crisis diplomática entre los gobiernos de Venezuela y Colombia parece enterrar la ilusión de una posible reactivación económica entre ambas naciones. 

Para empresarios y comerciantes, la denuncia que realizó el ministro de Defensa colombiano sobre la presencia de miembros de las FARC y el ELN en suelo venezolano y la respuesta del Ejecutivo nacional suponen un balde de agua fría. 

"Es una situación extremadamente lamentable. Es prácticamente retroceder hasta empezar de cero", resumió Daniel Montealegre, presidente de la junta directiva de la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (Cavecol). 

Ha transcurrido casi exactamente un año desde que Hugo Chávez ordenó, en julio de 2009, "congelar" las relaciones con Bogotá. Aunque recientemente hubo señales que hacían pensar en un posible restablecimiento del intercambio económico, nuevamente florecen las previsiones más pesimistas. 

De acuerdo a los cálculos de Cavecol, basados en una proyección de las cifras consolidadas hasta mayo de este año, la balanza comercial entre Venezuela y Colombia cerraría 2010 con unos 1.850 millones de dólares, cifra que se traduciría en una contracción de casi 60% con respecto a 2009. 

El año pasado, las importaciones y exportaciones entre los dos países notaron el impacto de la crisis diplomática, pero aun así sumaron 4.616 millones de dólares. 

Si se compara la estimación de Cavecol para 2010 con los datos de 2008, año récord para el intercambio colombo-venezolano, se aprecia la dimensión del derrumbe. 

Hace dos años Venezuela y Colombia negociaron productos por un monto de 7.289 millones de dólares, casi 80% más de los 1.850 millones de dólares que está pronosticando la institución binacional para este ejercicio. 

Para Montealegre, estas cifras deben motivar a los mandatarios de las dos naciones a una reflexión y a una reconsideración de las posturas. "Hay que buscar nuevamente una oportunidad para el diálogo sincero y sano". 

Sin embargo, Montealegre intuye que la reciente tensión diplomática significa volver a a construir puentes y espacios de confianza. "Las perspectivas que teníamos antes eran de un cierto mejoramiento. Ahora lo que queda es una tensa y larga calma". 

Sergio Díaz Granados, ministro de Comercio designado por el presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó ayer que por más profunda que sea la crisis, las relaciones comerciales deben restablecerse, según reseñó la web de Globovisión. Asimismo, indicó que se reunirá con los comerciantes de la zona fronteriza para buscar soluciones y alternativas a su situación. 

Los cálculos de las autoridades colombianas apuntan a que el cese del intercambio comercial con Venezuela deja pérdidas de 2,5 millones de dólares diarios. No obstante, los comerciantes neogranadinos han encontrado paulatinamente otros mercados para sus productos. Una situación muy distinta es la realidad que se vive en el lado venezolano de la frontera. 

La frontera no aguanta más 

Si hay una región impactada por la ruptura comercial de ambas naciones, esa es la de los estados fronterizos. "La frontera no aguanta más esa tensión, no resiste más espera", aseveró José Rozo, presidente de Fedecámaras en el estado Táchira. 

Subrayó que en lo que va de año, alrededor de 20.000 personas han perdido sus puestos de trabajo y "numerosas" empresas han tenido que cerrar sus puertas. 

Lejos de aclarar el panorama, las nuevas diferencias entre los gobernantes de Colombia y Venezuela generan más incertidumbre entre los comerciantes de municipios como Ureña y San Antonio del Táchira. 

"Es una situación de angustia, de temor y de preocupación. Hay comerciantes y empresarios quebrados y cada día se cierran más negocios", relató. 

A modo de ejemplo, el directivo subrayó que antes de la crisis diplomática entre los dos países, el sector de la confección producía 6 millones de prendas mensuales, pero ahora solo alcanza un millón y medio de piezas. "Eso se traduce en gente que queda desempleada". 

Esa situación se extiende a otros sectores. Y es que Rozo explicó que 60% del parque industria de la entidad está concentrado en la parte fronteriza y esa es, precisamente, la zona más golpeada. 

Recordó que se trata de un mercado de 4 millones de personas si se toman en cuenta los habitantes de la parte fronteriza venezolana y la del Norte de Santander, en Colombia. 

El dirigente gremial también apuntó que la recaudación fiscal de los municipios Ureña y San Antonio del Táchira ha descendido 60%, mientras que la actividad aduanera se desplomó en 90%. "Esto es prácticamente un cierre de la frontera", sentenció Rozo. 

El Universal.com

Según Cepal Colombia crecerá 3,7% más este año


El organismo subió su pronóstico para el país, dato inferior al promedio regional de 5,2 por ciento y lejos del líder del vecindario, Brasil, con 7,6 por ciento.
El sorpresivo crecimiento del primer trimestre, cuando el PIB aumentó 4,4 por ciento, sumado a las cifras positivas, con corte a mayo, en industria, comercio y exportaciones, así como en confianza del consumidor, son las principales razones que motivaron a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) a incrementar su pronóstico de crecimiento de Colombia para este año del 2,5 por ciento, que había calculado en diciembre pasado, a 3,7 por ciento.
No obstante esa mejora, el país continuará rezagado frente al vecindario, pues la Cepal también aumentó su pronóstico para América Latina de 4,1 a 5,2 por ciento, lo que implica que el PIB colombiano avanzará por debajo del promedio regional.
Si bien la Cepal destaca los avances del país en materia de finanzas públicas, inflación, tasas de interés y recuperación económica tras el impacto de la crisis externa, señala como puntos de preocupación el debilitado mercado venezolano y su importancia para el país, así como el elevado desempleo. 

"El nuevo Gobierno deberá, entre otras tareas urgentes, consolidar la recuperación económica -en un contexto de estrechez fiscal agudizada por la creciente demanda de recursos, en particular del sector salud- y normalizar las relaciones comerciales con Venezuela", sostiene el documento de la Cepal en el que analiza a Colombia.
La preocupación no sólo está en que los Gobiernos de ambos países reanuden sus relaciones, sino también en el hecho de que según las cuentas de la Cepal, y de muchos otros analistas, Venezuela junto con Haití serán los dos únicos países de América Latina cuya economía se contraerán este año (3 y 8,5 por ciento, respectivamente). 
"Para el 2010 el panorama comercial de Colombia aún no está claro debido al cierre del mercado venezolano", indica el documento y agrega que si bien los esfuerzos del Gobierno y el sector privado están orientados a buscar sustitutos para el país vecino, los resultados difícilmente se verán en el corto plazo. 
En el tema laboral, los expertos de la Cepal consideran que los claros signos de recuperación económica que muestra hoy el país aún no se traducen en empleos, pues hasta el primer trimestre de 2010 la desocupación sube (13 por ciento para el total nacional y 13,7 por ciento en área urbana). Asimismo, el crecimiento de la tasa de ocupación continúa concentrado en el grupo de los trabajadores no asalariados (informales). 
Dadas estas tendencias, la confianza de los hogares y el consumo privado podrían verse afectados. La recuperación de la demanda agregada por sí sola no logra hacer que las cifras de desempleo alcancen sus niveles anteriores, "por lo que el país necesitará de reformas más profundas en el ámbito laboral", insisten.
En este contexto, la Cepal le recomienda al próximo Gobierno implementar algunas de las propuestas que se han mencionado para destrabar el mercado laboral como la reducción de los impuestos a la nómina (parafiscales) y de los incentivos a la inversión en capital; el diseño de programas de empleo temporal o de emergencia; la creación de un subsidio de desempleo y el fortalecimiento de los sistemas de intermediación laboral (Sena), entre otros.
A.L. va mejor que otras regiones
Un escenario macroeconómico más saludable que en años anteriores, derivado de apropiadas políticas fiscales y un mayor dinamismo del consumo privado, son las principales razones por la cuales la Cepal aumentó su perspectiva de crecimiento para la región.
"Hay una recuperación bastante rápida en comparación con otras regiones, esto se debe en gran medida a una enorme solidez macroeconómica y porque había un gran espacio para hacer políticas públicas (contracíclicas)", declaró ayer a periodistas en Chile la secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena.
La economía regional se contrajo un 1,9 por ciento en el 2009.
Bárcena señaló que la región soportó de buena manera la crisis mundial porque el periodo de bonanza que experimentó entre el 2002 y el 2008 sirvió para sanear las cuentas públicas, mejorar el perfil de endeudamiento y aumentar las reservas internacionales. Sin embargo, advirtió que el desempeño sería desigual en la zona.
En el análisis de la Cepal sobre las perspectivas económicas de Colombia para este año, también sobresalen los desafíos, que en su concepto, deberá enfrentar el Gobierno en lo que atañe a las finanzas públicas. 
El principal consistirá en moderar las presiones de gasto del sector de la salud, mediante la asignación de mayores recursos para ese sector, de acuerdo con lo estipulado en la llamada reforma tributaria en salud, que fue aprobada recientemente.
Tomado Portafolio.

El consorcio Yuma Concesionaria S.A. se quedó con la adjudicación de la fase 3 de la Ruta del Sol


Luego de más de 22 horas de deliberaciones, el Inco adjudicó el proyecto vial que tiene una inversión de 2,4 billones de pesos.
Julio César Arango, Director del Instituto Nacional de Concesiones (Inco), destacó que el consorcio al que se le adjudicó la concesión da garantías para el cumplimiento de la misma. Arango dijo que la firma "ha realizado obras de importante magnitud en Colombia y cuenta con respaldo suficiente".
El consorcio Yuma Concesionaria S.A PSF está conformado por las firmas grupo italiano Impregilo, Infracon, Technivial, Inversiones C.F.N.S. Ltda, Grodco y el fondo de capital privado RDS.
El tramo adjudicado de la Ruta del Sol tiene una longitud de 465 kilómetros entre San Roque - Yé de Ciénaga y el Carmen de Bolívar - Valledupar.
La idea es que en 6 años se lleven a cabo los trabajos de mantenimiento, rehabilitación y construcción de la vía.
Sobre el proceso de construcción, Arango explicó a través de 'Caracol Radio' que primero hay una etapa correspondiente a diseños y estudios preliminares. Posteriormente entra a una etapa de mantenimientos rutinarios en los 464 kilómetros de la oferta del proponente y en un año se estarían comenzando los trabajos de doble calzada. "La duración de construcción debe ser entre cuatro y seis años mas o menos", agregó el funcionario.
Arango dijo sobre la audiencia que fue ardua, concluyó en franca lid y el resultado trae unas "propuestas bien interesantes para el beneficio de toda nuestra infraestructura nacional".
Los otros consorcios que participaron en la adjudicación fueron:
1. Zona 3 Ruta del Sol Promesa de Sociedad Futura. Compuesto por Odinsa S.A., Valorcon, Colpatria, Conconcreto, Icein. Grupo Colombiano.
2. Consorcio Vías de la Competitividad de Ruta del Sol. Compuesto por Concisa e ICA. Consorcio Colombo - Mexicano.
3. Concesionaria Ruta del Sol Sector 3 SAS, compuesta por Constructora Norberto Odebrecht, Episol SAS, Odebrecht Investimentos, Carlos Alberto Solarte Solarte. Consorcio Colombo-Brasilero.
4. Promesa de Sociedad Futura Concesión Vial del Caribe. Ascendi, Mario Huertas, Procopal Ingenieria de Vías, Meyan SA. Consorcio Colombo - Portugués.
5. Propuesta de Sociedad Futura Autopista del Sol SAS. Compuesto por Vergel y Castellanos, Hyundai, Isainc. Consorcio Colombo-Coreano.
6. Vías de Colombia SA, Promesa de Sociedad Futura. Compuesta por OHL, HB Construcciones Metálicas, Latinoamericana de Construcciones S.A. Consorcio Colombo-OHL .