29 jun. 2010

Temen expropiación de gasolineras tachirenses

Como una amenaza que se cierne sobre las empresas que manejan 112 estaciones de servicio en el estado Táchira, se califica la situación actual de las empresas que comercializan la gasolina y otros hidrocarburos.

Empregas, la asociación que en el estado agrupa a las estaciones que manejan el negocio de servicio a los automovilistas, ha mostrado una honda preocupación  por la situación planteada.

Constantes reuniones se han venido realizando, pero sin que salga a la luz pública un comunicado, o una declaración, pese al temor de que las estaciones sean expropiadas, como se hizo ya con siete estaciones.

De las 124 estaciones de servicio que funcionaban a comienzos del año, quedan solo 112, porque además de las expropiadas, otras cinco cerraron por diversas causas, entre otras por los temores en cuanto a inestabilidad del negocio.

Sin vocería oficial


Pese a que hicimos todos los esfuerzos, no conseguimos que de manera oficial se explicara la situación. Debimos acudir a un trabajo de investigación periodística para tratar de entender el problema.

Supimos que en realidad no existen concesiones por parte del  Estado para el manejo del negocio y que las estaciones de servicio funcionan con permisos otorgados por el Ministerio de Minas e Hidrocarburos y que datan de 30, 40 y 50 años.

Las que funcionan en el Táchira tienen como agravante el problema de la extracción hacia Colombia por el contrabando del combustible, especialmente gasolina y diesel. Sin embargo se dice que la gasolina que sale hacia Colombia y que se expende en las estaciones, es mínima, frente a la otra que se fuga, que todos saben cómo sale, pero que nadie se atreve a denunciar.

Otros pretextos


No obstante en otros lugares del país, tiene argumentos diferentes: en Bolívar, por ejemplo que queda en el sur oriente de Venezuela, es por la utilización en la minería clandestina; pero hay otras razones para querer expropiarlas en los estados orientales de Sucre, Anzoátegui y Monagas.

Las expropiaciones que se temen, pueden dejar a miles de familias sin su modus vivendi. Y no son sólo los propietarios de esas estaciones, sino quienes trabajan para ellas y todo lo que en el en torno existe.

Se calcula que no menos de 30 mil familias viven de la venta del combustible en Venezuela. Hay sucesiones que vienen desde hace muchos años. En dos de ellas, son 14 las familias que las tienen como su fuente de ingresos.
 
TOMADO LA OPINION.

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