11 ene. 2011

Facebook: ¿mina de oro o burbuja?


Aunque sus ingresos son gigantes, el éxito en Internet puede ser pasajero.

Hace una semana, mientras todo el mundo pasaba el guayabo de las fiestas de fin de año, se anunció uno de los negocios más llamativos de los últimos tiempos. La red social Facebook llegó a un acuerdo con el banco de inversión Goldman Sachs, que le permite al popular sitio de Internet recibir 500 millones de dólares para seguir avanzando en su expansión.
Alguno se preguntará por qué es tan llamativa esta operación, teniendo en cuenta que 500 millones de dólares no es una suma muy significativa en las grandes ligas de los negocios en el mundo. La respuesta es simple: la inyección de recursos se hizo después de que Goldman Sachs hiciera una evaluación que arrojó como resultado que Facebook vale hoy en día 50.000 millones de dólares.
Hay varios motivos por los que resulta llamativo que la red social más popular de Internet valga 50.000 millones de dólares. Por un lado, a comienzos de 2010 se estimaba que el valor de Facebook era un poco más de 20.000 millones de dólares, lo que significaría que se duplicó en tan sólo un año. De otro lado, de acuerdo con esa cifra, el sitio de Internet valdría hoy tanto como empresas de gran tradición que han sido pilares del desarrollo económico estadounidense y mundial. Basta con recordar que Facebook sólo tiene seis años de vida y 2.000 empleados, y de acuerdo con esta operación, valdría lo mismo que el fabricante de aviones Boeing, que tiene 95 años de existencia y 160.000 empleados.
Esta cuantiosa valoración ha hecho que los observadores se pregunten en qué momento las reglas de la economía cambiaron de manera tan drástica como para que una empresa como ésta pueda llegar a costar tanto. Si bien el fenómeno de Facebook ha tenido una expansión vertiginosa, hasta el punto que su creador Mark Zuckerberg fue elegido a los 26 años de edad personaje del 2010 por la revista Time, el interrogante es ineludible: ¿cómo puede valer 50.000 millones de dólares un sitio de Internet que sirve para que sus miembros pongan cuanto chisme se les ocurra sobre sus vidas, sin pagar un solo centavo por hacerlo?

De dónde sacan la plata
Las inquietudes que ha generado la valoración de Facebook han hecho recordar lo que sucedió hace una década, cuando se dio el primer auge de empresas de Internet. Bastaba con que alguien tuviera una idea llamativa para que llovieran los inversionistas interesados en financiarla, sin que estuviera claro de dónde iban a salir los ingresos para pagar los retornos de la inversión. Los modelos de negocio de muchos de esos proyectos eran tan frágiles, que derivaron en sonoras quiebras que hicieron estallar lo que se conoció como la burbuja de Internet.
Ahora los empresarios de la red y sus inversionistas han tenido que recordar el principio básico de los negocios: ni el más ingenioso de los proyectos funciona si no tiene una fuente de ingresos confiable. A diferencia de los proyectos deleznables de hace diez años, Facebook tiene una fuente de ingresos que crece vigorosamente y ya le ha permitido generar ganancias. De acuerdo con el diario The New York Times, en 2010 la empresa tuvo ingresos por 2.000 millones de dólares y utilidades por 400 millones de dólares, lo que constituye un aumento importante si se compara con los 770 millones de dólares de ingresos y los 220 millones de dólares de ganancias que tuvo en 2009. Como el sitio de Internet no cobra nada a sus miembros por usarlo, la inmensa mayoría de sus ingresos viene de la venta de publicidad y una suma marginal de la venta de créditos que usan sus afiliados para participar en juegos en línea.
Pero aunque el negocio de Facebook esté funcionando a todo vapor, la valoración de Goldman Sachs sigue pareciendo excesiva. Y es que si bien el sitio de Internet ha tenido un crecimiento envidiable en ventas, utilidades y número de usuarios (hace unos meses superó los 500 millones de miembros), ninguna de esas cifras da para argumentar que la empresa valga 50.000 millones de dólares. Ese valor representa 25 veces las ventas y 125 veces las utilidades de un año, múltiplos que no serían aceptables para ningún inversionista sensato.

¿Redondo como un hueco?
En este contexto, sólo hay dos explicaciones para que Goldman Sachs haya decidido valorar a Facebook en 50.000 millones de dólares. La primera es que los analistas del banco de inversión le hayan dado poca importancia a las cifras presentes y le hayan apostado al futuro de la compañía.
Este escenario no es descabellado, pues se trata de la empresa más atractiva del sector más dinámico de la nueva economía. Estimativos de Bloomberg muestran que si Facebook sigue creciendo al paso que va, en 2015 podría capturar el 20 por ciento del mercado de la publicidad en Internet, que en ese momento podría alcanzar los 110.000 millones de dólares. Si a esos 22.000 millones de dólares en publicidad se sumaran ingresos adicionales por la venta de nuevos servicios, la red social podría tener en ese año ingresos por 32.000 millones de dólares y utilidades por 13.000 millones de dólares. Eso significaría que dentro de cinco años el valor total de la empresa rondaría los 200.000 millones de dólares, cuatro veces el valor que ha estimado Goldman Sachs en estos días.
Pero suponer que Facebook seguirá creciendo como lo ha hecho hasta el momento constituye una apuesta muy arriesgada en un mercado tan cambiante como el de Internet. Hay que recordar que en 2005 la red social con mayor número de miembros era MySpace, lo que llevó al magnate de las comunicaciones Rupert Murdoch a adquirirla. Bastaron sólo dos años para que Facebook la destronara, y hoy en día MySpace es un ejemplo de texto de que hasta Murdoch hace malas inversiones.
Por eso, no hay que descartar la segunda explicación de este episodio: la operación que hizo Goldman Sachs puede ser tan sólo un pésimo negocio, que en unos años se identifique como el inicio de la segunda burbuja de Internet, cuando ya Facebook le haga compañía a MySpace en el cajón de la obsolescencia.
El Tiempo.com

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